Nick, un libro juvenil de Inma Chacón.
Una tarde cualquiera, Dafne se enamora de un chico de su barrio.
A ella le parece que él le sonríe, que la mira con amor...
Es el típico guaperas, chulito, al que todas las chicas le van detrás y al que nadie es capaz de enfrentarse, llamado Roberto, al que apodan “El Rata”.
Otra tarde iba con su hermana Cristina, y éste le soltó un piropo, por lo que a la protagonista se le ocurrió, junto con su prima, la idea de enamorar a Roberto haciéndose pasar por su hermana en un perfil de Facebook.
Al principio todo va bien, Roberto parece entusiasmado con “Cristina”, y juegan con él como quieren; por ejemplo, quedan con él varias veces y le dan plantón, pero él “no pierde la esperanza”.
Cuando "El Rata" empieza a interesarse más y más, y Dafne se obsesiona más y más, llega el final de la tercera evaluación, con los correspondientes suspensos, que hacen que Teresa, madre de Dafne, castigue a su hija sin salir y sin ordenador, lo que empuja a que Dafne no se entere en mucho tiempo de que "El Rata" ha sufrido un accidente, le ha atropellado un coche y estará en el hospital durante mucho tiempo…
Aprovecha cuando sale a las clases de su profesora particular para entrar a casa de su prima y conectarse todos los días.
Sin que Dafne sospeche, ya que está “ciega por el amor” con el que se está comunicando, hablando tanto durante tantas noches a escondidas, dando tantos datos sin darse cuenta… sin que sospeche de que no es el verdadero Roberto, pero no se da cuenta hasta que se ha metido en la boca del lobo.
Así va transcurriendo el verano, Dafne hace que se entera de sus clases mientras piensa en el que en su mente es Roberto. En casa todo son broncas con su madre, (puesto que su hermana mayor y la pequeña, junto con el perro, se han ido a descansar al pueblo) y todas las noches Dafne se pega horas hablando con “Roberto”…
Éste, pasado un tiempo, empieza a pedir a Dafne quedar en algún lugar, e insiste e insiste hasta que la amenaza con llamar a su madre.
Hasta un día la sorprende diciéndole que ha visto a su hermana mayor, en el pueblo, y Dafne no recuerda haberle dicho tantas cosas…
Poco a poco, todo se convierte en un gran problema. Dafne decide contárselo a su prima, que está en la playa. Ella le aconseja decirle a Roberto que es ella, y no seguir con esto.
Dafne se entera de que Roberto lleva semanas en el hospital y cuando llega su prima van a verle al hospital. Allí conocen al "Pichichi" y al "Zamora", los dos gemelos, inseparables de Roberto.
Ellas les cuentan el problema, y juntos quedan con el que se hace pasar por "El Rata", para intentar no se sabe qué con Cristina.
Su madre cuenta a Dafne algo muy importante para ella, que le costará entender, y es que Cristina y Lliure, no son sus verdaderas hermanas, ya que tienen otro padre. Éste ha aparecido después de tantos años, y quiere cuidar de sus hijas. Teresa le enseña una foto, y Dafne reconoce a este hombre.
Al final, Roberto cuenta a Dafne que él sabía desde casi el principio que no era Cristina, sino ella, y que no le había importado.
Esto le demuestra a Dafne que "El Rata" la quería aún siendo pequeña.
Cristina le dice que ya sabe lo de que se ha estado pasando por ella, pero parece darle igual, lo que es otra alegría para Dafne.
Consigue aprobar en la última semana varias de las asignaturas, por lo tanto pasar el curso.
Cristina y Lliure se piensan si pasar tiempo con su padre o no.
Las cuatro hermanas y Madre acaban muy unidas y sin rencores entre ellas.
Paula se “hace mayor”, que es lo que quería, se desarrolla, se pinta y se pone tacones y acaba saliendo con “el Pichichi”, uno de los gemelos.
Dafne (cuyo nombre real menciona una sola vez el libro: Clara), se besa con Roberto y salen juntos. Por esto Paula y Clara empiezan a distanciarse de sus típicos amigos del instituto, y a salir más con los mayores.
Opinión personal:
Me ha gustado mucho el libro, es de los que enganchan. Pero para que un libro te enganche, tiene que hablar de cosas que conozcas y que experimentes o que te gusten. Éste habla de redes sociales, problemas de la adolescencia, novios, etc. Por lo que es perfecto para que lo lea otro adolescente, que seguro que se siente identificado en gran parte.
No me gusta que emplee cosas de la mitología, eso es algo que a un adolescente no le suele gustar, ni con lo que sentirse identificado, es más, se suele hacer difícil de leer. Aún así, como es en una pequeña parte, no importa mucho.
Para mi gusto, Inma escribe muy bien, pero se pasa en las conversaciones, puesto que las adolescentes de doce o trece no hablan tan bruto, ni dicen tantos tacos.
Si yo hubiera escrito el libro, habría suprimido capítulos que no te cuentan prácticamente nada, y habría alargado el final, y la historia "Hermanastras y el hombre de Internet" y la de "El Rata y el Pichichi", porque da la impresión de que pasa de contarte todo lentamente a acabar con prisas, y no queda muy bien para mi gusto. Lo arregla todo y todo acaba bien, y lo de Internet parecía que iba a ser más grave de lo que acaba siendo, eso lo arreglaría.
En general, es un libro bueno.
El resumen me parece bastante completo y acertado.
ResponderEliminarEstoy de acuerdo en que es fácil identificarse con los personajes y las situaciones, y también estoy de acuerdo en que la mitología "sobra" un poco. Es cierto que, algunas veces, el vocabulario resulta muy "duro" para unas adolescentes de doce o trece años, a esas edades no se dicen tantas palabras malsonantes, y quiero recalcar tantas, que no ninguna.
También comparto que el final debería alargarse y encrudecerse un poco, un "happy end" después de tanto drama parece que no pega mucho.
En cualquier caso, comparto también que es un buen libro.
Ana C. Huertas, 3ºB.